Centro del budismo y yoga Vajra
MEDITACION

LOS CUATRO GRANDES INMENSURABLES ESTADOS DEL ALMA
Santa Indiferencia
Y al fin, la cuarta práctica – es la práctica de la Santa Indiferencia. La práctica de la Santa Indiferencia es cuando ustedes no prestan atención a cualquier manifestación del karma.
¿Qué significa “no prestar atención a cualquier manifestación del karma”? A nosotros nos forman cinco elementos componentes, lo que yo llamo Cinco Acumulaciones del Apasionamiento.
Estas Cinco Acumulaciones del Apasionamiento, empezando con las externas y terminando con las internas, son las siguientes: la Forma-Apariencia, Sensaciones, Imágenes, Experiencia Formada y la Distinción.
Todas éstas son una acumulación de nuestro karma, ya sea de esta vida o de las vidas pasadas.
Es natural que hayamos acumulado una gran cantidad de mal karma antes de nuestra práctica espiritual.
Por eso, por mucho que acumulemos buen karma y por mucho que acumulemos Méritos dedicándonos a la práctica espiritual, o por mucho que nos perfeccionemos en la práctica del
Apaciguamiento de la conciencia o alguna otra práctica de la Ley del Universo, llegará el tiempo cuando deberemos pagar por todo lo realizado por nosotros en el pasado. La Santa Indiferencia significa la práctica de la indiferencia hacia tal retorno del karma.
Entonces, ¿qué resultado nos va a traer la total indiferencia hacia el retorno del karma? Nosotros tratamos de eludir las dificultades por los sufrimientos que las acompañan, y actuando así, acumulamos de nuevo otro mal karma. Andamos infinitamente por este círculo vicioso.
Pero imaginemos a un practicante de la Verdad, quien sin prestar ninguna atención a los sufrimientos originados por su mal karma del pasado, va a acumular buen karma con su cuerpo, habla y pensamientos.
¿Qué ocurrirá entonces? Al fin y al cabo todo su mal karma sin falta será “lavado” y quedará sólo la virtud acumulada. Si uno alcanza la etapa de la perfección en la acumulación de la virtud solamente, entonces entrará a uno de los seis mundos superiores del Mundo Superior de las Formas.
15 de septiembre de 1991 (sala de práctica en Suguinami).
Pues bien, ahora quisiera yo que practiquemos la meditación de los Cuatro Grandes Inmensurables Estados del Alma, la cual amplía infinitamente los estados más importantes de nuestra alma.
Vamos a empezar con la meditación del Santo Amor. Al principio, ustedes tienen que practicar esta meditación del Amor respecto a una persona que les agrade más que otras.
Luego, la difunden paulatinamente hacia otros de sus conocidos hasta que, al fin de cuentas, la extiendan sobre toda la gente, deseándoles encontrarse con la Verdad, para que su alegría aumente gracias a ese encuentro, deseándoles a todos destruir sus sufrimientos.
La conciencia de rezo sobre esto es el Santo Amor. Por eso, recuerden primero a la persona amada, luego a los padres, a la esposa o el esposo, los hijos, luego, a los amigos cercanos, luego, a los amigos no cercanos y a los conocidos,
parientes; recuerden a toda esa gente y deséenles que se encuentren con la Verdad, que la practiquen, aumenten la Alegría y destruyan sus deseos mundanos.
Ahora, la meditación para cultivar la tristeza y compasión respecto a la gente que acumula mal karma, especialmente respecto a aquellos que critican la Verdad y la atacan. Como ustedes ya saben, con ayuda de la práctica de las meditaciones de los Cuatro
Grandes Inmensurables Estados del Alma se pueden alcanzar los siguientes mundos: con ayuda de la meditación del Santo Amor – los Santos Cielos, con ayuda de la meditación de la Santa Compasión – los Cielos de la Luz y
el Sonido, gracias a la meditación del Santo Elogio podemos alcanzar los Cielos de la Universalidad de la Belleza de los Dioses de la Pasión y, por último, gracias a la meditación de la Santa Indiferencia podemos alcanzar los Cielos de la Juventud Eterna de los Dioses, o sea, los Cielos de Akanishta.
De esa manera, cada una de las meditaciones de los Cuatro Grandes Inmensurables Estados del Alma se correlaciona con alguno de los diecisiete mundos del Mundo de las Formas,
corresponde a alguno de ellos. Y yo quiero que ustedes comprendan que cultivando estos Cuatro Grandes Inmensurables Estados del Alma ustedes fundan la base para la
reencarnación en uno de los diecisiete mundos del Mundo de las Formas, puesto que el trabajo de la conciencia se considera lo más importante en el budismo. Y también quisiera que ustedes los practiquen perseverantemente.
¿Bien? Entonces, una vez más, mediten aplicadamente sobre la persona amada, padre, madre, hijos, amigos cercanos, amigos no muy cercanos y conocidos, parientes y cultiven la conciencia de la Compasión.
Esta Compasión es el movimiento del alma respecto del mal karma que acumula esa gente y respecto de que su vínculo con la Verdad es débil. Pues bien, vamos a cultivar decidida y perseverantemente la Compasión.
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